15 septiembre 2012

Placeres culpables

Por lo general no soy una persona que se avergüence de sus gustos y si tengo que confesarlos lo hago sin importarme por muy extraños que puedan resultar. Me da igual que mis amigas consideren que Bruce Willis no es precisamente sexy, para mi él tiene un SEX APPEAL que no tiene otro (bueno... junto a Johnny Depp....), me importa un comino que la gente piense que no tengo gusto musical porque me guste todo tipo de música y me encante el rap español: si algo me gusta, me gusta. Y a la mierda lo que piensen los demás.

Sin embargo hay ciertas cosillas que si bien no me avergüenzan propiamente dicho, tampoco es que vaya proclamando a los 4 vientos mi amor por ellas, por alguna u otra razón. Algunos de mis placeres culpables o "guilty pleasures" confesables son:

Carlos Baute- Te regalo:
Vale... Lo sé. Un hombre cursi y presumido ha hecho que pueda escuchar varias veces su canción en una misma hora y que no me importe. No sé qué tiene esa canción, qué tiene él o qué tengo yo, pero la cuestión es que me gusta. ¡Tan dulce...!



Yon Gonzalez:
Este chico que no para de sorprenderme en series y entrevistas, es uno de estos placeres. Disfruto viéndolo actuar y me encanta esa sonrisa de malo que pone. Lo conocí en El Internado, y ahora siempre que puedo lo sigo, incluso si la serie o la película no es del todo de mi agrado... Ah!


Jersey Shore:
En fin, ¿Qué puedo decir? Es una serie lamentable: lo único que puedes ver es a gente discutiendo, bailando, bebiendo o quejándose de algo. "No Ronnie, déjalo, la has vuelto a cagar" "No me digas eso porque me estoy cabreando. Sabes que no es así." "¿Que no soy lo suficiente buena para ti? ¿Pero tu te has visto, Mike?" "Perdona, pero estás hablando de 'La situación', nena..." Y ahí estoy yo, viciada. Viendo paso a paso lo que dicen y hacen. Supongo que al fin y al cabo es un entretenimiento más. Triste pero un entretenimiento más.






Bocadillo de Patatas Bravas con ketchup y ajoaceite:
Desde pequeña veía a mi hermana comerse semejante bocadillo que solo me hacía pensar que mi hermana estaba más loca aún de lo que yo pensaba...
En el pueblo mi abuela siempre nos hacía un bocata y nos echaba a la calle a jugar, y cuando empecé a crecer y acomprarme de vez encuando los bocadillos en el bar, fue para siempre. Delicioso bocata a las 4 de la mañana después de haber estado bebiendo desde las 12. Inevitable tentación de morirme de ganas de comerme uno solo de pensarlo... ggrrmmm!!




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Free Bleeding Hearts Cursors at www.totallyfreecursors.com